Stephen Clift, profesor de Educación para la Salud y director del Centro de Investigación Sidney De Haan para las Artes y la Salud de la Canterbury Christ Church University, en Inglaterra, conoce bien este estudio y ve en su trabajo diario los efectos terapéuticos de cantar en coro. “Se debe hacer la distinción entre las personas con problemas mentales o de salud de aquellas que no. Para las primeras está demostrado que cantar en grupo puede mejorar el tartamudeo, la capacidad pulmonar e incluso el Parkinson, con la correcta terapia de un especialista, pero también ayuda a todas las personas ya que mejora el estado de ánimo, les da energía, disminuye el estrés y proporciona un vínculo con otros. Todo esto combinado permite una mejor salud y calidad de vida”.
Stephe Clift explica algo importante: no es necesario cantar bien para que la terapia se exitosa, las personas que no puedan cantar pueden sentirse mejor después de hacerlo porque no tiene que ver con lo vocal si no con el disfrute del canto. Los invito a atreverse, quizás no es un escenario de karaoke, pero en grupos de amigos, en sus casas, en trayectos en el auto con la familia. Se sentirán mucho más felices y mejorarán su bienestar general. Si puedes hablar, puedes cantar
